jueves, 23 de marzo de 2017

FELONÍAS DE GONZÁLEZ ALSINA EN LA ONU

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El Contexto. En anterior relato, adelanté el mustio procedimiento 1503 de las Naciones Unidas, que a través de la Comisión de Derechos Humanos, mantuvo una observación “reservada al Paraguay”, desde 1978 hasta 1992. En carácter de “Reservado y hasta privado”, las víctimas del Paraguay, la ciudadanía y los medios de comunicación del mundo entero, jamás se enteraron. La metodología condescendiente facilitó la prolongación del régimen, y no protegió el derechos a las víctimas y posibilitó que las violaciones, más sutiles, continuaran.
Así las cosas, los burócratas, propagandistas y escribas del stronismo desde la Cancillería y la Misión Permanente de Paraguay ante la ONU, tuvieron arco libre. Los estados amigos de la dictadura “consumieron” tiempo, sabiendo que encubriendo al stronismo, se encubrían ellos mismos.
Mientras. En las cárceles paraguayas se seguían pudriendo los huesos de detenidos arbitrarios. Y esto sigue en la actualidad, en pleno 2017, donde por portación de cara, pobreza, o por necesidad del poder, miles de miserables pobres pagan cárcel, para que ricos ladrones de guante blanco, vivan la impunidad hecha sistema. Y eso que desde 1989, a este sistema del stronismo heredado, ya le llamamos democracia, y el estado tiene más de 20 oficinas con el membrete derechos humanos, sin que el 90% sepa o le interese un pito el tema y la responsabilidad que el enunciado conlleva.
La data. Copias de partes resumidas de las comunicaciones con la Comisión de Derechos Humanos G/SO 215/14, la dictadura las recibió el 22 de mayo de 1984, por parte del propio Secretario General de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar. He aquí algunos trozos de esos trozos resumidos: La decisión confidencial relativa al Paraguay fue aprobada en votación nominal, por 34 votos a favor, 3 en contra y 5 abstenciones en la 38 Sesión privada de la Comisión (Sic), celebrada el 25 de febrero de 1983, y decidió mantener el examen (siempre en privado) para volver a someter a la 40 sesión privada, siempre con el procedimiento 1503 en la mano.
Los detalles. Mientras se desataban campañas represivas colaterales al atentado a Anastacio Somoza, se hacían redadas en el caso de “los 38” o “caso prochino”, y ya se armaban arremetidas sobre los gremios Fetraban, y se asaltaba al Banco Paraguayo de Datos, BPD, con decenas de presos sometidos a la liberticida Ley 209, apuradas por los jóvenes abogados Diógenes, César y otros, contratados por Pastor Coronel. El defensor de la dictadura ante la Comisión de DDHH de la ONU, el señor González Alsina, se despachaba panchamente: Las recomendaciones al Paraguay “...no hay campos de concentración en el Chaco (lo eran de facto, Investigaciones y la ex Guardia de Seguridad, hoy Agrupación Especializada, cárceles y centros de exterminio y ocultamiento de tumbas NN), … sobre la discriminación racial, y en particular el tema de la persecución a los pocos indígenas no integrados que restan en el país, se trata de un viejo tópico de los detractores del Paraguay (Hasta hoy las comunidades originarias luchan a nivel nacional e internacional, sentencias mediante, por la recuperación de sus tierras ancestrales, los militares y estancieros pagaban por orejas de indígenas sueltos, y se vivía el auge de las adopciones internacionales fraudulentas, así como la sustracción de niños y niñas para el criadazgo o la servidumbre sexual forzada de militares y políticos, bajo el cuento de la adopción de facto) ...”.
Siguen las falsedades del señor González Alsina, la pluma punzante del stronismo, mintiendo “privadamente” ante Naciones Unidas a sus anchas: “…Hay que destacar que la población nacional no es de indios, que son muy poco numerosos, y los más inteligentes y activos se están incorporando aceleradamente a la vida sedentaria de la agricultura (entiéndase reducción y evangelización forzosa) ...”.
Y continúa: “...En cuanto a la libertad sindical, … funcionan libremente y su influencia es saludable (Ya el gremio bancario tenía a sus líderes bajo sospecha, en Investigaciones, y varios por ser echados desde los bancos internacionales, como el caso de Rubén Lisboa, que jamás recuperó, ni su lugar gremial, ni su puesto de trabajo. Había un sindicalismo abiertamente stronista. Y otro sindicalismo que bajo la palabra “independiente”, pasaba informes bajo mesa a la Sección Obrera de Investigaciones, con la excusa del pyragüé funcional, y el sambenito de… algo tengo que informar… para proteger al resto) ...”.
Y machacaba González Alsina ante la ONU, como si fuera un editorial del diario Patria, sobreabundando con las palabras “Paz y progreso con Stroessner Eterno”: “...El mejor testimonio de la vigencia de la libertad de prensa … es el excepcional desarrollo del periodismo profesional y la empresa editorial … Los diarios de mayor tirada son totalmente independientes … Sin embargo, pueden afrontar causas judiciales cuando incurren en violaciones; así, cada cual es libre de criticar las leyes pero nadie puede proclamar la desobediencia a lo que ellas disponen (Los cierres de los diarios opositores eran cerrados intermitente o definitivamente y sus directores procesados por la Ley 209 como Martínez Yaryes, por denunciar la matanza de Yhú en Caaguazú, y se preparaba ya el cierre y ataque a los diarios ABC como a la Radio Ñandutí, que en caso de éstos dos últimos, cerrados, fueron solventados por fundaciones  ligadas al Us Department y la embajada de EUA en Paraguay) ...”.
El ficcionado relato stronista de la pluma de oro de González Alsina pujaba y pujaba, con el lema, si vas a mentir, hazlo en grande: “...Las acusaciones de tortura surgen cada vez menos en las campañas detractoras del Paraguay … Resuelto a superar cualquier crítica, el Gobierno del Paraguay se ocupa del perfeccionamiento profesional de los cuerpos policiales (Y seguían los flujos de personal militar a la Escuela de Asesinos como se conoce A la Escuela de las Américas, SOA, y seguían los entrenamientos policiales en persecución política, ésta vez, encubiertos como cursos antinarcóticos) ...”.
Continúa, el señor González Alsina en su descargo de la dictadura, y niega categóricamente que Paraguay sea refugio de criminales de guerra nazis, aunque reconoce: “...El doctor Menguele, quien vivió en el Paraguay por años, antes de que se le buscara (sic) … se le retiró oportunamente su carta de naturalización y se decretó contra él una orden de captura (No dice que se le facilitó todos los corredores de Odessa, para moverse especialmente entre Paraguay y Brasil, entre las diversas y muy conectadas comunidades de colonos alemanes, muy posiblemente con varias documentaciones) ...”.
Y termina González Alsina en su descargo número 100, con la más grande mentira, negando sus orígenes de sí mismo: “…Sobre la presunta falta de libertad de acción y de garantías para los partidos políticos de la oposición, bastará comprobar que el pluripartidismo activo y participante interviene en la vida política del Paraguay desde la década de los años 60 (Obvió mal sanamente que todos los partidos y movimientos de izquierdas estaban prohibidos y especialmente proscrito el Partido Comunista, del que el propio González Alsina, en su juventud se acercó y conoció. Más de 400 desaparecidos. Innumerables ejecutados. Incontables niños vendidos a la adopción ilegal. Cientos de niñas entregadas a la esclavitud sexual abierta. Un verdadero genocidio indígena aún por investigar. Más de 120 mil detenidos políticos arbitrarios, casi el 100% sufriendo tortura en diversos niveles, violación y vejación masculina y femenina incluidas. Más de 120 campañas represivas, a razón de tres por año, fueron constatados en el Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia del año 2008, destrozan las falacias de la “pluma de oro del stronismo”, que quiso pasearse y engrupir a las Naciones Unidas groseramente) ...”.
No obstante, las Naciones jamás levantó el carácter “reservado y hasta privado” de la observación sobre las condiciones de los derechos humanos durante un trecho de la dictadura stronista y un poco más allá, desde 1978 hasta 1992.
En el caso del señor González Alsina. Mintió que había democracia. Obvió que la dictadura proscribió al Partido Comunista Paraguayo, PCP, al que el propio González Alsina frecuentó en su juventud. No hay nada peor que los convertidos. Cuántos paralelismos en nuestra atribulada historia de vaivenes y vaivenes!

Federico Tatter.
24 de marzo de 2017.
Asunción, Paraguay.

lunes, 6 de marzo de 2017

EL MUSTIO PROCEDIMIENTO 1503

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El Contexto. El mustio, procedimiento 1503 de las Naciones Unidas, a través de la Comisión de Derechos Humanos, mantuvo una observación “reservada al Paraguay, por tanto no pública”, sobre la dictadura stronista desde 1978 hasta 1992. A pesar de que casi desde el nacimiento de la Comisión, llovieron las denuncias desde los años cincuentas del siglo XX, sobre graves violaciones a los derechos humanos perpetradas por la muy protegida dictadura stronista aliada subordinada automática, como patio trasero de los EUA. La política exterior del Paraguay stronista navegó por donde lo hizo la política exterior norteamericana. Con la excepción de la administración Carter, que exigió democratización con dureza.
El tema. ¿De qué hablamos cuando nos referimos al procedimiento de observación 1503? El mismo, al realizarse por la ONU, en carácter de “Reservado y hasta privado”, las víctimas del Paraguay, la ciudadanía y los medios de comunicación del mundo entero, jamás se enteraron. La metodología condescendiente de observación de Naciones Unidas sobre el régimen, facilitó la prolongación del régimen.
Este procedimiento, produjo gran frustración para quienes realmente buscaron defender los derechos humanos dentro de los mecanismos de la ONU. Pero, por lo reservado, tortuoso y extremadamente permisivo con una cruel dictadura, dio márgenes de maniobra a los burócratas, propagandistas y escribas del stronismo que desde la Cancillería y la Misión Permanente de Paraguay ante la ONU, se “pasearon y dilataron al máximo para no acatar claras disposiciones de defensa de los derechos humanos”. También dio tiempo a los estados amigos de la dictadura (especialmente, Argentina, Brasil, Uruguay, también bajo regímenes militares), para que “consumieran” tiempo, sabiendo que encubriendo a la dictadura stronista, se encubrían ellos mismos.
Mientras. En las cárceles se seguían pudriendo los huesos de los presos políticos paraguayos más antiguos y se sumaban nuevos (el método represivo stronista se basó en forma especial en la detención arbitraria prolongada con bárbaras torturas y violaciones), se seguía negando la existencia de detenidos-desaparecidos y se mintió a toda la humanidad con engaños como “paz, progreso, seguridad, democracia, tranquilidad eterna en la tierra del stronismo luminoso”, aunque nada de ello existiera. Aunque fuera el régimen más negro de toda la América Latina, partícipe clave de la Operación Cóndor y otras de su clase. Las grandes potencias lo supieron siempre. Pero lo callaron.
Los rastros. La misión permanente del Paraguay ante las Naciones, desde Ginebra, envió un informe al ministro de relaciones exteriores de la dictadura, doctor Carlos Saldívar, el día 24 de mayo de 1984, con copias de partes resumidas de las comunicaciones cruzadas con la Comisión de Derechos Humanos G/SO 215/14, que esa misión había recibido el 22 de mayo de 1984, por parte del propio Secretario General de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar (Perú), quién a su vez transmitió: “...el texto de una decisión aprobada por la Comisión de Derechos Humanos en su 40ta. Sesión (privada) (sic), celebrada el 5 de marzo de 1984, en relación con su examen del punto b) del tema 12 de su programa: “Estudio de las situaciones que parecen revelar un cuadro persistente de violaciones flagrantes de los derechos humanos, previsto en la resolución 8 (XXIII) de la Comisión y en las resoluciones 1235 (XLII) y 1503 (XLVIII) del Consejo Económico y Social”.
La Comisión de Derechos Humanos, nunca levantó el carácter “privado” y “reservado” de sus procedimientos en temas de derechos humanos, hasta la caída de la dictadura en 1989. Nunca se conoció un “mea culpa” por haber mantenido tanto tiempo en “reserva” tantas denuncias, con tantas evidencias y con tanto tiempo de antelación.
En descargo por parte de la dictadura, se sienta en representación el señor González Alsina quien inicia así: “...El gobierno del Paraguay ha solicitado … que se concluya el estudio … Ya no nos encontramos con acusaciones tan extrañas al Paraguay como la pretendida existencia de campos de concentración, la discriminación racial (especialmente contra los aborígenes), la falta de libertad sindical y de prensa, las torturas, el refugio de criminales de guerra nazis, la falta de libertad y de garantías para los partidos y asociaciones similares, en fin todo el repertorio efectista montado por los aportantes de datos de dudosa veracidad para ensombrecer la imagen de un país tranquilo, ordenado y laborioso”.
El demoledor aunque tardío “Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay” (CVJ-2008), con evidencias de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, entierros clandestinos, que permitieron llegar a las identificaciones de desaparecidos en este 2017, echó por tierra las más grandes mentiras que el stronismo propaló durante décadas ante las Naciones Unidas.
Emboscada, Abraham Cué, Peña Hermosa, fueron campos de concentración entre varios. Investigaciones, Santa Elena (arroyo Cambay), Tavaí, Tapytá, Guardia de Seguridad, Quiindy, San Antonio Mí, fueron campos de exterminio, entre muchos otros. Y por tanta dilación, hoy, gran parte de los victimarios y las víctimas, simplemente ya no están biológicamente.
Por tanta dilación, el sistema judicial, hoy se da el lujo de hacerse del otario y mirar para otro lado, buscando que la solución final, sea nomás, la solución biológica “sin justicia terrenal”. Pero, la memoria, mientras se mantenga una llamita prendida, vive. Y seguro, espero, vivirá. (Este relato breve parte de documentación muy abultada, por tanto, continuaré en otros sobre la específica temática del mustio procedimiento 1503).

Federico Tatter.
06 de marzo de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.

domingo, 26 de febrero de 2017

CÓMO SUAVIZAR A ROBERT WHITE

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

Corría el año 1977, y el ministro de Relaciones Exteriores de la dictadura stronista, doctor Alberto Nogués, por encima y costado de toda la estructura de agentes y pyragüés de la misión paraguaya en los Estados Unidos, por lejos la de mayor importancia, logró instalar adictos especial, reservada y exclusivamente a él, que lo mantuvieran al tanto de algunos entretelones en tiempos complicados para la dictadura y para su cartera.
El 20 de enero de 1977 asumió como presidente de los EUA, James Carter, y dió vuelta la política exterior norteamericana, agregando especial atención y exigencia a la observancia de los derechos humanos, no solamente sobre sus adversarios estratégicos, sino, extrañamente, sobre las dictaduras aliadas más tradicionales, entre las que aventajaban y se beneficiaban la dictadura stronista. Con tal alianza, casi automática, a los EUA, el stronismo, mantuvo en tiempos de su afianzamiento, el “carnet” de democrático ante el concierto de los demás aliados (otras feroces dictaduras, pero también, añosas democracias occidentales que en plena Guerra Fría, miraron siempre para otro lado, encubriendo al “gorila amigo de mi amigo”). En tiempos de guerra, los derechos humanos, fueron una molestia, y James Carter una molestia para sus propios aliados violadores sistémicos. Perdido temporalmente el apoyo, las dictaduras sudamericanas, debieron apoyarse unas a otras, y buscar otras dictaduras similares por otros hoyos del mundo, como la Sudáfrica racista o la nacionalista Taiwán, a través de la WACL.
En una sencilla pero precisa carta personal, no institucional, un alto funcionario de la misión paraguaya en Estados Unidos, fechada en Washington, CD, el 13 de noviembre de 1977, adelantó a Alberto Nogués, importantes detalles del nuevo “temperamento” de la administración estadounidense hacia la dictadura, y hasta el perfil del posible nuevo embajador, encargado de dar las nuevas directivas, desde el 30 de noviembre de 1977 hasta el 27 de enero de 1980: Robert White (Luego, fue reasignado a El Salvador desde el 11 de marzo de 1980, se enfrentó directamente a los escuadrones de la muerte salvadoreños encabezados por el militar Roberto D’Aubuisson, hasta que fue “echado del servicio exterior norteamericano para siempre”, por Ronald Reagan el 1 de febrero de 1981, a sólo doce días de asumir la presidencia de EUA).
Relata en forma textual, el especial agente de Nogués: “...La semana pasada regresé de Nicaragua y Costa Rica, juntamente con los demás integrantes de la Comisión ad hoc de la OEA … que viajara a dichos países en cumplimiento de un mandato recibido del Consejo Permanente … cabe hacer notar que el Embajador y yo hemos tenido que lidiar bastante con los otros miembros de la Comisión -particularmente el americano-, … hemos tratado de suavizar al máximo los términos del Informe (para defender a la dictadura somocista. N. del R.), en tanto que los otros miembros pretendían consignar con suma dureza la constatación de los hechos...”.
El agente, informante continúa detallando: “...El lunes 7 de los corrientes (noviembre de 1977), prestó juramento el señor Robert White, nuevo Embajador de los Estados Unidos de América en el Paraguay … Robert White es también la persona que integró la Comisión ad hoc … En tal sentido, me atrevo a opinar que probablemente nuestro gobierno podría tener con él mayores dificultades, particularmente con relación al asunto de los derechos humanos (éstas dos palabras subrayadas por el agente. N. del R.). Lo ubico a él, ideológica y políticamente, en el ala liberal y del centro a la izquierda. Es una persona bastante dura en su posición; lo considero difícil de ser ganado, aunque creo que puede lograrse suavizar su postura...”.
Finaliza el informante diplomático, que: “...Aquí continúa la presión sobre nuestro país en relación al asunto de los derechos humanos … el señor Larry Birns, del Council on Hemispheric Affaires -una institución de promoción de los derechos humanos, con sede en Nueva York- nos manifestó … que se avecina nuevamente una campaña publicitaria desfavorable contra el Paraguay, si no mejoran -según expresó- las condiciones … particularmente la situación de los detenidos políticos que aún existen en el Paraguay”.
Presión suave o presión dura. El gobierno norteamericano cambió varias veces su “temperamento” hacia “su dictadura aliada” de acuerdo a cada administración o necesidad política durante los 35 años de duración. Nunca la dictadura adicta le fue indiferente. Siempre estuvo al tanto de todo. Siempre manejó a “su dictadura” a discreción. E igualmente, así lo hizo y sigue haciendo con “su transición”. Al punto que hoy, como ayer, ni una hoja cae en cualquier punto de este país, sin conocimiento o aval del país del norte.

Federico Tatter.
26 de febrero de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.

domingo, 12 de febrero de 2017

ESA “SUBVERSIVA” ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS EN 1979

ESA “SUBVERSIVA” ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS EN 1979

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El Sistema de la Naciones Unidas fue un producto del estatus quo post IIGM, a mediados del SXX, establecido por las potencias triunfantes frente al eje nazi-fascista. Declaración Universal de los Derechos Humanos incluida. No obstante, sin pausas, los mismos aliados, mientras con una mano se abrazaban, con la otra, ya daban inicio a otra forma de guerra entre los propios vencedores, que luego llevó el nombre de Guerra Fría. Una combinación de carrera armamentista real y propaganda global, donde los fusiles fueron parcialmente sustituidos por los medios de in-comunicación y manipulación. Más específicamente, los medios de comunicación social, fueron elevados a la categoría de armas de manipulación masiva. El gobierno del miedo, hizo su entrada, una vez más en la escena mundial.
De ésta forma de guerra, en realidad, aún no hemos salido. Ella ha sido mejorada a niveles de altísima sofisticación. Y todos los días vemos adelantos y sorpresas en la nueva carrera “propagandística” de los estados, y corporaciones mediáticas que se han engullido y metido en los bolsillos a países, sociedades y estados enteros.
Pero vayamos prontamente al nudo del relato. En Asunción del Paraguay, la dictadura cívico-militar-partidaria, ultra alineada al anticomunismo, incluso mucho más allá de los más desopilantes movimientos y estados anticomunistas, veían con pavor a la presidencia demócrata de James Carter (20 de enero de 1977 a 20 de anero de 1981) al frente de los EUA, país hegemónico y semi dueño de las Naciones Unidas.
Los dictadores y sus cuadros, veían todo negro, ya no entendían el mundo. Perdieron su “norte”, si alguna vez lo tuvieron. Y aún así, se seguían creyendo a sí mismos, designados a dedo por un Dios belicoso, como los “cruzados en defensa de Occidente” amenazados por el lado oscuro del mal. Los “del trapo rojo”. Veían comunistas por todos lados, al punto que calificaron a la administración estadounidense como invadida por el “cartercomunismo”. De acuerdo a las febriles conclusiones de la internacional anticomunista mundial, WACL. 
En despacho con el sello de “Secreto”, el II Departamento del Comando en Jefe de las FFAA de la Nación, más conocido como ESMAGENFA, del 29 de mayo de 1979, firmados a dúo por el General de División Alejandro Fretes Dávalos y el General de Brigada Benito Guanes Serrano, conocidos como Cóndor 1 y 2 en la nomenclatura ultra secreta del capítulo paraguayo de la Operación Cóndor, alertaban al gallardo y Excelentísimo Señor Ministro de Relaciones Exteriores, a través del Informe Nro. 019/79, acerca de las “becas y subvenciones previstas en el presupuesto de la ONU”.
El informe lo validaron como de origen en “Servicio de Inteligencia de país amigo”, y en su primer punto descargaron fuego cerrado: “...Se tiene conocimiento de la existencia en el Programa de Becas y Subvenciones de Estudios previstos  en el Programa y Presupuesto aprobados (20C/5) para 1979-80 de la ONU de la existencia de tema tales como “Ayuda a los refugiados y a los Movimientos de Liberación Nacional”. “Formación en todos los aspectos relativos a su cultura nacional para el personal de los Movimientos Nacionales de Liberación Nacional”, etc. que a pesar de no especificarse si se refieren a movimientos marxistas o no, se estima orientados a la capacitación de elementos subversivos”.
Estos militares paraguayos y sudamericanos, formados en varias instituciones norteamericanas, no podían ser más colonizados y cipayos, que los propios colonialistas. La Escuela de las Américas, SOA, en el Canal de Panamá (Fort Gulick), y luego en el estado de Georgia (Fort Benning), a cargo del Comando Sur de los EUA, habían hecho un buen trabajo. Tenían servidumbre en carretilla, que pensaban cómo seguir siendo siervos, aún cuando en el centro imperial, ya les estaban siendo molestos a su nueva política exterior.
Este par de generales del Cóndor finalizaron el Informe Secreto 019/79, para Canciller paraguayo así: “...Por considerarse que este tipo de Becas solamente resulta útil y de interés a los distintos grupos subversivos que operan en el área, se remite esta información y se adjunta la fotocopia del programa obtenido”.
El sistema de Naciones Unidas fue espejo exacto de la política exterior de las grandes potencias mundiales, con importante peso de los propios EUA, en un mundo disputado, pero repartido. En comienzos de la Guerra Fría promovieron, instalaron, encubrieron a las peores dictaduras cívico-militares del subcontinente americano, que nos costó a los latinoamericanos, golpes de estado, muertos, desaparecidos, presos, exiliados, refugiados, y un estatus colonial aplastante, que en sus “fundamentals”, mejorado y actualizado, se mantiene hasta la actualidad en pleno 2017. Pero en 1979, todo aquello, dio un viraje importante y claramente visible con la llegada a la Casa Blanca de James Carter. Allí, las brújulas del Cóndor se fueron al tacho de la ofensa mundial. Y rebajados a criminales de lesa humanidad a sus planificadores, ejecutores, sostenedores, beneficiarios, encubridores, y propagandistas. Algunos juzgados y condenados, otros no. Claro. La era negra del Paraguay, fue también, la era negra de muchos países sudamericanos.

Federico Tatter.
12 de febrero de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.

domingo, 1 de enero de 2017

EL SOSPECHOSO NEXO ENTRE SAN CAYETANO Y TUNQUELEN

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

Pobre del presbítero italiano, devenido en San Cayetano en 1671. Santo conocido como el Patrono del pan y del trabajo. Hasta sus seguidores cayeron bajo las redes de seguimiento político y religioso del eficaz pyragüé “Guión Rojo” de la ANR, Francisco Ortíz Tellez.
El tal Téllez, cónsul paraguayo en la ciudad de Posadas, Argentina, entre 1971 y 1989, se dio a sí mismo el mote minimizante y ridículo de ser “sólo un gorrión de la Operación Cóndor”, mientras dedicó todos sus años de servicio al dictador, persiguiendo vida y obra de todos los paraguayos exiliados que por su zona de influencia pasaron.
No lo hizo sólo es cierto. Fue parte de una maquinaria rudimentaria pero eficaz. Fue un necesario tornillo del rupestre nacionalsocialismo criollo paraguayo. Fue correo ultrasecreto entre Stroessner y el Servicio de Inteligencia del Ejército Argentino, conocido bajo las siglas del SIE, de quienes recibió precisos dossieres casi semanales con científica información obtenida. Realizó un trabajo coordinado muy especial con el delegado de gobierno del departamento de Itapúa, el comisario de Investigaciones, Francisco Bogado Farrugio. Cada uno en cada orilla del caudaloso río Paraná, para “cazar” paraguayos y paraguayas contrarios a la dictadura stronista.
 En carta secreta al ministro del Interior Montanaro, “el gorrión Téllez”, fechada el 25 de marzo de 1980 puso el acento en el “subversivo” Faustino Centurión, miembro del Mopoco y el Acuerdo Nacional. Pero al estirar de ese hilo, logró obtener importantes datos de otros subversivos, que según su roedor olfato, estaban enmascarados y escurridos bajo el manto de la Acción Católica.
Este “gorrión” con negra alma de pyragüé, conocía el paño de la grey santularia a la perfección, pues en su juventud fue seminarista, hasta poco tiempo antes de integrar hasta capitanear una banda de parapoliciales que asoló la ciudad de Barrero Grande, hoy Eusebio Ayala, y sus alrededores en los años sesentas.
Por sus desmanes, a partir de 1967, hasta Monseñor Rolón, inauguró con él, la “correctiva” excomunión temporal. Rolón no lo atajó, aunque Stroessner lo premió.
Textualmente, Francisco Ortíz Téllez informó: “...El activista del mendezfleitismo en esta ciudad (Posadas, Argentina), barrio “San Cayetano”, Chacra 209, Julio González Paiva, realiza una activa campaña entre los conciudadanos que conforma la mesa obrera de esta Provincia, distribuyendo entre ellos panfletos y folletos como el que acompaña la presente a fin de adoctrinar y reclutar. Colabora con él en esta campaña los ciudadanos paraguayos … Roberto López, de 42 años, liberal, viaja frecuentemente a San Juan-í (Encarnación), profesión contador, trabaja en la firma “Tunquelen” de esta ciudad, cuyo propietario es el ingeniero Miguel Noffall (h), quien también dispone de una bodega en la ciudad de San Lorenzo (Paraguay) … Atilio Ruiz, paraguayo, de 50 años, liberal, cajero de la firma “Tunquelen”, oriundo de Santa Elena, a donde viaja periódicamente, su madre está radicada en dicha ciudad. Los tres en el barrio “San Cayetano” conforman la “Acción Católica del Templo San Cayetano” y es otro de los medios de “adoctrinamiento”.
Bajo la pomposa firma, llena de bucles y rulos del patético pyragüé, sobre el sello del “Consulado del Paraguay, Posadas, Argentina”, es posible leer el destinatario. “A Vuestra Excelencia, el señor Ministro del Interior, doctor Sabino Augusto Montanaro, Ministerio del Interior”. “El gorrión del terrorismo de estado” gustaba ponerle firma aparatosa a todos sus “trabajos”, como para “pavonearse”, por estar garantidos por la precisa información ilegal y secreta de la inteligencia militar argentina.

Federico Tatter.
1ro. de enero de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.