miércoles, 26 de abril de 2017

MUCHO ANTES DE 1954

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El contexto. La dictadura stronista institucionalizó el terrorismo de estado en el Paraguay en forma abrupta desde 1954 y lo sostuvo con especial crudeza hasta 1989 a través de más de 120 campañas represivas, a un ritmo de 3 por año. Todo ello documentado por demás.
Pero resulta que el estado paraguayo, era espía y perseguidor, incluso mucho antes del golpe de ASM. Mucho antes de 1954, ya habían pasado por varias academias militares del continente y de los Estados Unidos, casi todos los altos oficiales de las fuerzas armadas que dieron el golpe. Incluso, los que luego fueron purgados. La casta militar en la inmediato post IIGM tuvo un libreto, una hoja de ruta, incrustados en el sector más ambicioso del cerebro; “hacerse de todo el poder”. El golpe de 1954, los forcejeos y limpieza posteriores, pueden considerarse como una lucha por estar a la cabeza de un derrotero ya trazado fuera del Paraguay … una lucha interna por definir quién terminaría siendo el “jardinero más fiel”. Pero, lo militares no fueron los únicos alumnos aplicados. El modelo fue instaurado también por civiles. Una clase emergente de funcionarios públicos en busca de mayor poder.
Veamos algunos hechos. Por ejemplo, en una rutinaria misiva fechada en Asunción, el 20 de octubre de 1952, el gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, remitió al Ministro del Interior, “por considerar oportuno y de interés su conocimiento”, el texto completo de un manifiesto dirigido al pueblo boliviano por el Comité Nacional del Partido Comunista de Bolivia en agosto de ese mismo año. Cabe acotar que Bolivia en ese momento estaba atravesando un proceso revolucionario, que conocemos como la “Revolución Nacional de 1952”, de carácter popular y nacional, donde se dió inicio a la reforma agraria, la nacionalización de recursos naturales, y la instauración del voto universal, que incorporó al sistema a las mujeres, campesinos e indígenas. Y no son pocas las referencias que indicaron el conocimiento previo que tuvieron los Estados Unidos de la situación boliviana, así como su “dejar hacer”.
No obstante, un par de años más tarde, en un oficio especial fechado el 15 de octubre de 1954, el gabinete del Ministerio de Relaciones y Culto, se dirigió al entonces Ministro del Interior, arquitecto don Tomás Romero Pereira con dos especiales alertas provenientes de la Embajada Paraguaya en el Uruguay, quien informó “acerca de actividades de infiltración comunista en los pueblos de América del Sud...”.
La muy predispuesta representación paraguaya en el país “oriental” (en ese entonces conocida como la Suiza de América, por sus libertades públicas y derechos sociales avanzados), acompañó sus informes con un “...recorte del diario uruguayo El Día, edición del 9 de setiembre próximo pasado, que publicó un artículo respecto a instrucciones impartidas por el Soviet, en torno a la infiltración de referencia...”.
Estas comunicaciones dejaron rastros claros, de que no solo los militares urdieron o se prepararon para un alineamiento en la cada vez más caliente “guerra fría”, sino que la cancillería paraguaya, antes, durante y después del golpe stronista de 1954, estuvo preparada, comunicada, alineada y dispuesta, para alertar sobre cambios en el status quo regional, afinando un especial y cada vez más abierto anticomunismo estatal, transversal a los cambios de la política doméstica.
Para finalizar este escueto relato. El mismo Sub Secretario de Relaciones Exteriores y Culto, en oficio remitido al Ministero del Interior el 26 de febrero de 1955 (en medio de cambios y purgas del naciente stronismo, con sus diversos primeros anillos de confianza en plena disputa), sintetizó una importante información recibida oficialmente: “…por considerar de su interés para esa Secretaría de Estado, remito copia de la nota Nro. 39/55, de fecha 9 de los corrientes, en la que la Embajada Nacional en el Brasil informa sobre un Festival de la Juventud Sud Americana, organizado por elementos de la juventud comunista y cuya realización fijada en San Pablo, Brasil, para los primeros días del mes en curso, fué prohibida por Resolución de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de San Pablo...”.
La cancillería paraguaya, en 1952, 1954 y 1955, demostró que una de las instrucciones fundamentales fué el seguimiento de toda actividad comunista en la región. Al margen de golpes, cuartelazos, cabildeos y crisis políticas internas y regionales, la línea anticomunista de estado se mantuvo imperturbable. Y se fue perfeccionando. Ello se mantuvo como política de alta prioridad en forma oficial hasta 1989.
La paradoja cruel, es que esta doctrina anticomunista rabiosa, fue desarrollándose de tal forma que varios agentes de estado, e incluso opositores, que en esos primeros años de los cincuentas consintieron y hasta aplaudieron la línea de creciente y abierto anticomunismo del prestronismo y del stronismo naciente … décadas más tarde, integraron nuevas purgas mediante, también las listas de “contreras al régimen por comunistas” (sin nunca haberlo sido realmente. Pero ya era tarde. Muchos nuevos adversarios, siendo filosófica y políticamente anticomunistas, fueron purgados por “comunistas”). ¿Qué ocurrió después? La traicion, la delación, el cinismo, el transfuguismo permanentes, hechos cultura política nacional. Al ritmo de batallones de Judas, se forjó el carácter nacional actual. Pero, ello ya es tema de otro relato negro. De la Era Negra del Paraguay.

Federico Tatter.
Miércoles 26 de abril de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.

viernes, 14 de abril de 2017

DE CONSTITUCIONES Y LIBRES REELECCIONES

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El procedimiento 1503 de Naciones Unidas mantuvo una observación reservada sobre las violaciones a los derechos humanos en el Paraguay desde 1978. Nadie se enteró. Excepto los estados. Levantaron la reserva recién en el año 2004. Quince años después del fin de la dictadura 1954-1989. Y sin hacer autocrítica. Hoy este sistema de “reserva” en materia de derechos humanos con una dictadura, puede ser visto como adquiescencia o tibieza. En esos años no. Y la dictadura cívico-militar aprovechó muy bien el silencio, y jugó a dilatar informes, mentir en los mismos, y mientras recibió requerimientos de algunos estados, también obtuvo apoyo explícito de delegaciones del Brasil y del Uruguay, por lo  menos hasta el examen de 1984 aún con dictaduras militares salientes (Brasil, retorna a la democracia con la elección de Tandredo Neves, y el Uruguay con la elección de Julio María Sanguinetti, ambos en 1985). Hasta último minuto, la suerte corrió a favor del stronismo, que a su vez, supo utilizar también hasta último minuto cada apoyo, cada dilación, ganando aire hasta 1989. Y la reserva del procedimiento 1503 de Naciones Unidas hasta el año 2004, quince años después, de forma aún inexlicable. Altamente reprobable y que quedó como constancia de la languidez sistémica de organismos internacionales en investigar las graves violaciones de la dictadura stronista desde 1954 hasta 1989.
En el examen de 1984, con la comparescencia por parte de la dictadura de Ezequiel Gonzalez Alsina, por ejemplo, el representante de la dictadura Uruguaya, el señor Giambruno dijo: “...El Uruguay está estrechamente relacionado con la evolución de la zona y considera que el Paraguay es una democracia representativa (sic). Más de la mitad de los países del mundo tienen legislación relativa a la proclamación del Estado de Sitio. Es extraño que algunos miembros permanezcan en silencio ante ciertos casos y sean muy elocuentes respecto de otros … no existe ninguna razón para continuar el examen de la situación de ese país...”.
En el mismo examen, por ejemplo, el señor Jaeger, representante de la República Federal de Alemania, dedica su tiempo de oratoria para tirar flores a la dictadura en forma insólita, agradeciendo: “…al representante del Paraguay su disposición a cooperar con la Comisión. Su delegación espera que continúen las reformas liberales iniciadas en el Paraguay...”. (sic).
Semejantes apoyos dieron inspiración a Ezequiel González Alsina para hacer rápido uso de palabra y explayarse a gusto como lo hacía en el diario “Patria” y “La Voz del Coloradismo”: “...el Paraguay es una sociedad libre y abierta, cuya base política pluralista está asegurada por la Constitución, se ha reflejado en las sucesivas elecciones y se demuestra por el número de partidos políticos abiertos. Además del Partido Colorado, que es el partido del Gobierno, desarrollan actividades políticas el Partido Liberal Radical Auténtico, el Partido Revolucionario Febrerista, el Partido Demócratacristiano y varios grupos escindidos...”.
Como si fuera un pase de fútbol, luego de semejante aseveración, el representante de la dictadura basileña, el señor Calero Rodrígues, hace uso de palabra: “...(Brasil) se ha opuesto a que la Comisión siga examinando la situación del Paraguay con arreglo a la resolución 1503 (XLVIII) del Consejo. Sin embargo, su delegación puede aceptar la recomendación del Grupo de Trabajo si se incluye en su preámbulo un párrafo … (que diga) Tomando nota con reconocimiento de que el Gobierno del Paraguay sigue dispuesto a colaborar con la Comisión presentando observaciones sobre la situación de los derechos humanos en el país...”.
En realidad, la delegación brasileña, solicitó un explícito reconocimiento a la dictadura stronista, siempre y cuando, estuviera como representante de la misma, la gran pluma del stronismo, González Alsina, del diario partidario “Patria” y “La Voz del Coloradismo”, haciendo publicidad del régimen en un órgano que tenía como responsabilidad atender denuncias de violaciones a los derechos humanos.
Este tipo de observación reservada con huecos y desvirtuados exámenes, dió aire a un régimen cuasi totalitario, para que se haya enmascarado como una democracia liberal y pluralista, con una supuesta Constitución garantista que permitió la reelección repetida de un mesiánico único líder político y militar desde 1954 a 1989. Falacias. Cuando durante 35 años rigieron el Estado de Sitio, y la imposición de leyes liberticidas como las 294/56 y la 290/70.
El brasileño Rodrigues, el alemán Jaeger, el uruguayo Giambruno, y ni siquiera el paraguayo González Alsina, simpatizante comunista en su juventud, y convertido en la principal pluma defensora del stronismo, jamás se imaginaron, que más de 32 años después, mentiras similares por ellos vertidas (como respetadas constituciones, y libres reelecciones de eternos líderes), se repetirían en otras voces, víctimas de éstos incluidas previamente reconvertidas, en soporte de la “tercera reconstrucción” del neoliberalismo del siglo XXI en Paraguay.

Federico Tatter.
Viernes 14 de abril de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.

jueves, 23 de marzo de 2017

FELONÍAS DE GONZÁLEZ ALSINA EN LA ONU

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El Contexto. En anterior relato, adelanté el mustio procedimiento 1503 de las Naciones Unidas, que a través de la Comisión de Derechos Humanos, mantuvo una observación “reservada al Paraguay”, desde 1978 hasta 1992. En carácter de “Reservado y hasta privado”, las víctimas del Paraguay, la ciudadanía y los medios de comunicación del mundo entero, jamás se enteraron. La metodología condescendiente facilitó la prolongación del régimen, y no protegió el derechos a las víctimas y posibilitó que las violaciones, más sutiles, continuaran.
Así las cosas, los burócratas, propagandistas y escribas del stronismo desde la Cancillería y la Misión Permanente de Paraguay ante la ONU, tuvieron arco libre. Los estados amigos de la dictadura “consumieron” tiempo, sabiendo que encubriendo al stronismo, se encubrían ellos mismos.
Mientras. En las cárceles paraguayas se seguían pudriendo los huesos de detenidos arbitrarios. Y esto sigue en la actualidad, en pleno 2017, donde por portación de cara, pobreza, o por necesidad del poder, miles de miserables pobres pagan cárcel, para que ricos ladrones de guante blanco, vivan la impunidad hecha sistema. Y eso que desde 1989, a este sistema del stronismo heredado, ya le llamamos democracia, y el estado tiene más de 20 oficinas con el membrete derechos humanos, sin que el 90% sepa o le interese un pito el tema y la responsabilidad que el enunciado conlleva.
La data. Copias de partes resumidas de las comunicaciones con la Comisión de Derechos Humanos G/SO 215/14, la dictadura las recibió el 22 de mayo de 1984, por parte del propio Secretario General de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar. He aquí algunos trozos de esos trozos resumidos: La decisión confidencial relativa al Paraguay fue aprobada en votación nominal, por 34 votos a favor, 3 en contra y 5 abstenciones en la 38 Sesión privada de la Comisión (Sic), celebrada el 25 de febrero de 1983, y decidió mantener el examen (siempre en privado) para volver a someter a la 40 sesión privada, siempre con el procedimiento 1503 en la mano.
Los detalles. Mientras se desataban campañas represivas colaterales al atentado a Anastacio Somoza, se hacían redadas en el caso de “los 38” o “caso prochino”, y ya se armaban arremetidas sobre los gremios Fetraban, y se asaltaba al Banco Paraguayo de Datos, BPD, con decenas de presos sometidos a la liberticida Ley 209, apuradas por los jóvenes abogados Diógenes, César y otros, contratados por Pastor Coronel. El defensor de la dictadura ante la Comisión de DDHH de la ONU, el señor González Alsina, se despachaba panchamente: Las recomendaciones al Paraguay “...no hay campos de concentración en el Chaco (lo eran de facto, Investigaciones y la ex Guardia de Seguridad, hoy Agrupación Especializada, cárceles y centros de exterminio y ocultamiento de tumbas NN), … sobre la discriminación racial, y en particular el tema de la persecución a los pocos indígenas no integrados que restan en el país, se trata de un viejo tópico de los detractores del Paraguay (Hasta hoy las comunidades originarias luchan a nivel nacional e internacional, sentencias mediante, por la recuperación de sus tierras ancestrales, los militares y estancieros pagaban por orejas de indígenas sueltos, y se vivía el auge de las adopciones internacionales fraudulentas, así como la sustracción de niños y niñas para el criadazgo o la servidumbre sexual forzada de militares y políticos, bajo el cuento de la adopción de facto) ...”.
Siguen las falsedades del señor González Alsina, la pluma punzante del stronismo, mintiendo “privadamente” ante Naciones Unidas a sus anchas: “…Hay que destacar que la población nacional no es de indios, que son muy poco numerosos, y los más inteligentes y activos se están incorporando aceleradamente a la vida sedentaria de la agricultura (entiéndase reducción y evangelización forzosa) ...”.
Y continúa: “...En cuanto a la libertad sindical, … funcionan libremente y su influencia es saludable (Ya el gremio bancario tenía a sus líderes bajo sospecha, en Investigaciones, y varios por ser echados desde los bancos internacionales, como el caso de Rubén Lisboa, que jamás recuperó, ni su lugar gremial, ni su puesto de trabajo. Había un sindicalismo abiertamente stronista. Y otro sindicalismo que bajo la palabra “independiente”, pasaba informes bajo mesa a la Sección Obrera de Investigaciones, con la excusa del pyragüé funcional, y el sambenito de… algo tengo que informar… para proteger al resto) ...”.
Y machacaba González Alsina ante la ONU, como si fuera un editorial del diario Patria, sobreabundando con las palabras “Paz y progreso con Stroessner Eterno”: “...El mejor testimonio de la vigencia de la libertad de prensa … es el excepcional desarrollo del periodismo profesional y la empresa editorial … Los diarios de mayor tirada son totalmente independientes … Sin embargo, pueden afrontar causas judiciales cuando incurren en violaciones; así, cada cual es libre de criticar las leyes pero nadie puede proclamar la desobediencia a lo que ellas disponen (Los cierres de los diarios opositores eran cerrados intermitente o definitivamente y sus directores procesados por la Ley 209 como Martínez Yaryes, por denunciar la matanza de Yhú en Caaguazú, y se preparaba ya el cierre y ataque a los diarios ABC como a la Radio Ñandutí, que en caso de éstos dos últimos, cerrados, fueron solventados por fundaciones  ligadas al Us Department y la embajada de EUA en Paraguay) ...”.
El ficcionado relato stronista de la pluma de oro de González Alsina pujaba y pujaba, con el lema, si vas a mentir, hazlo en grande: “...Las acusaciones de tortura surgen cada vez menos en las campañas detractoras del Paraguay … Resuelto a superar cualquier crítica, el Gobierno del Paraguay se ocupa del perfeccionamiento profesional de los cuerpos policiales (Y seguían los flujos de personal militar a la Escuela de Asesinos como se conoce A la Escuela de las Américas, SOA, y seguían los entrenamientos policiales en persecución política, ésta vez, encubiertos como cursos antinarcóticos) ...”.
Continúa, el señor González Alsina en su descargo de la dictadura, y niega categóricamente que Paraguay sea refugio de criminales de guerra nazis, aunque reconoce: “...El doctor Menguele, quien vivió en el Paraguay por años, antes de que se le buscara (sic) … se le retiró oportunamente su carta de naturalización y se decretó contra él una orden de captura (No dice que se le facilitó todos los corredores de Odessa, para moverse especialmente entre Paraguay y Brasil, entre las diversas y muy conectadas comunidades de colonos alemanes, muy posiblemente con varias documentaciones) ...”.
Y termina González Alsina en su descargo número 100, con la más grande mentira, negando sus orígenes de sí mismo: “…Sobre la presunta falta de libertad de acción y de garantías para los partidos políticos de la oposición, bastará comprobar que el pluripartidismo activo y participante interviene en la vida política del Paraguay desde la década de los años 60 (Obvió mal sanamente que todos los partidos y movimientos de izquierdas estaban prohibidos y especialmente proscrito el Partido Comunista, del que el propio González Alsina, en su juventud se acercó y conoció. Más de 400 desaparecidos. Innumerables ejecutados. Incontables niños vendidos a la adopción ilegal. Cientos de niñas entregadas a la esclavitud sexual abierta. Un verdadero genocidio indígena aún por investigar. Más de 120 mil detenidos políticos arbitrarios, casi el 100% sufriendo tortura en diversos niveles, violación y vejación masculina y femenina incluidas. Más de 120 campañas represivas, a razón de tres por año, fueron constatados en el Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia del año 2008, destrozan las falacias de la “pluma de oro del stronismo”, que quiso pasearse y engrupir a las Naciones Unidas groseramente) ...”.
No obstante, las Naciones jamás levantó el carácter “reservado y hasta privado” de la observación sobre las condiciones de los derechos humanos durante un trecho de la dictadura stronista y un poco más allá, desde 1978 hasta 1992.
En el caso del señor González Alsina. Mintió que había democracia. Obvió que la dictadura proscribió al Partido Comunista Paraguayo, PCP, al que el propio González Alsina frecuentó en su juventud. No hay nada peor que los convertidos. Cuántos paralelismos en nuestra atribulada historia de vaivenes y vaivenes!

Federico Tatter.
24 de marzo de 2017.
Asunción, Paraguay.

lunes, 6 de marzo de 2017

EL MUSTIO PROCEDIMIENTO 1503

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

El Contexto. El mustio, procedimiento 1503 de las Naciones Unidas, a través de la Comisión de Derechos Humanos, mantuvo una observación “reservada al Paraguay, por tanto no pública”, sobre la dictadura stronista desde 1978 hasta 1992. A pesar de que casi desde el nacimiento de la Comisión, llovieron las denuncias desde los años cincuentas del siglo XX, sobre graves violaciones a los derechos humanos perpetradas por la muy protegida dictadura stronista aliada subordinada automática, como patio trasero de los EUA. La política exterior del Paraguay stronista navegó por donde lo hizo la política exterior norteamericana. Con la excepción de la administración Carter, que exigió democratización con dureza.
El tema. ¿De qué hablamos cuando nos referimos al procedimiento de observación 1503? El mismo, al realizarse por la ONU, en carácter de “Reservado y hasta privado”, las víctimas del Paraguay, la ciudadanía y los medios de comunicación del mundo entero, jamás se enteraron. La metodología condescendiente de observación de Naciones Unidas sobre el régimen, facilitó la prolongación del régimen.
Este procedimiento, produjo gran frustración para quienes realmente buscaron defender los derechos humanos dentro de los mecanismos de la ONU. Pero, por lo reservado, tortuoso y extremadamente permisivo con una cruel dictadura, dio márgenes de maniobra a los burócratas, propagandistas y escribas del stronismo que desde la Cancillería y la Misión Permanente de Paraguay ante la ONU, se “pasearon y dilataron al máximo para no acatar claras disposiciones de defensa de los derechos humanos”. También dio tiempo a los estados amigos de la dictadura (especialmente, Argentina, Brasil, Uruguay, también bajo regímenes militares), para que “consumieran” tiempo, sabiendo que encubriendo a la dictadura stronista, se encubrían ellos mismos.
Mientras. En las cárceles se seguían pudriendo los huesos de los presos políticos paraguayos más antiguos y se sumaban nuevos (el método represivo stronista se basó en forma especial en la detención arbitraria prolongada con bárbaras torturas y violaciones), se seguía negando la existencia de detenidos-desaparecidos y se mintió a toda la humanidad con engaños como “paz, progreso, seguridad, democracia, tranquilidad eterna en la tierra del stronismo luminoso”, aunque nada de ello existiera. Aunque fuera el régimen más negro de toda la América Latina, partícipe clave de la Operación Cóndor y otras de su clase. Las grandes potencias lo supieron siempre. Pero lo callaron.
Los rastros. La misión permanente del Paraguay ante las Naciones, desde Ginebra, envió un informe al ministro de relaciones exteriores de la dictadura, doctor Carlos Saldívar, el día 24 de mayo de 1984, con copias de partes resumidas de las comunicaciones cruzadas con la Comisión de Derechos Humanos G/SO 215/14, que esa misión había recibido el 22 de mayo de 1984, por parte del propio Secretario General de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar (Perú), quién a su vez transmitió: “...el texto de una decisión aprobada por la Comisión de Derechos Humanos en su 40ta. Sesión (privada) (sic), celebrada el 5 de marzo de 1984, en relación con su examen del punto b) del tema 12 de su programa: “Estudio de las situaciones que parecen revelar un cuadro persistente de violaciones flagrantes de los derechos humanos, previsto en la resolución 8 (XXIII) de la Comisión y en las resoluciones 1235 (XLII) y 1503 (XLVIII) del Consejo Económico y Social”.
La Comisión de Derechos Humanos, nunca levantó el carácter “privado” y “reservado” de sus procedimientos en temas de derechos humanos, hasta la caída de la dictadura en 1989. Nunca se conoció un “mea culpa” por haber mantenido tanto tiempo en “reserva” tantas denuncias, con tantas evidencias y con tanto tiempo de antelación.
En descargo por parte de la dictadura, se sienta en representación el señor González Alsina quien inicia así: “...El gobierno del Paraguay ha solicitado … que se concluya el estudio … Ya no nos encontramos con acusaciones tan extrañas al Paraguay como la pretendida existencia de campos de concentración, la discriminación racial (especialmente contra los aborígenes), la falta de libertad sindical y de prensa, las torturas, el refugio de criminales de guerra nazis, la falta de libertad y de garantías para los partidos y asociaciones similares, en fin todo el repertorio efectista montado por los aportantes de datos de dudosa veracidad para ensombrecer la imagen de un país tranquilo, ordenado y laborioso”.
El demoledor aunque tardío “Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay” (CVJ-2008), con evidencias de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, entierros clandestinos, que permitieron llegar a las identificaciones de desaparecidos en este 2017, echó por tierra las más grandes mentiras que el stronismo propaló durante décadas ante las Naciones Unidas.
Emboscada, Abraham Cué, Peña Hermosa, fueron campos de concentración entre varios. Investigaciones, Santa Elena (arroyo Cambay), Tavaí, Tapytá, Guardia de Seguridad, Quiindy, San Antonio Mí, fueron campos de exterminio, entre muchos otros. Y por tanta dilación, hoy, gran parte de los victimarios y las víctimas, simplemente ya no están biológicamente.
Por tanta dilación, el sistema judicial, hoy se da el lujo de hacerse del otario y mirar para otro lado, buscando que la solución final, sea nomás, la solución biológica “sin justicia terrenal”. Pero, la memoria, mientras se mantenga una llamita prendida, vive. Y seguro, espero, vivirá. (Este relato breve parte de documentación muy abultada, por tanto, continuaré en otros sobre la específica temática del mustio procedimiento 1503).

Federico Tatter.
06 de marzo de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.

domingo, 26 de febrero de 2017

CÓMO SUAVIZAR A ROBERT WHITE

Por Federico Tatter @Fedetatter ‪#‎relatosbreves‬ ‪#‎eranegra‬ ‪#‎paraguay‬ ‪#‎UNAnotecalles‬ ‪#‎Paraguaynotecalles‬ ‪#‎Memorianotecalles‬

Corría el año 1977, y el ministro de Relaciones Exteriores de la dictadura stronista, doctor Alberto Nogués, por encima y costado de toda la estructura de agentes y pyragüés de la misión paraguaya en los Estados Unidos, por lejos la de mayor importancia, logró instalar adictos especial, reservada y exclusivamente a él, que lo mantuvieran al tanto de algunos entretelones en tiempos complicados para la dictadura y para su cartera.
El 20 de enero de 1977 asumió como presidente de los EUA, James Carter, y dió vuelta la política exterior norteamericana, agregando especial atención y exigencia a la observancia de los derechos humanos, no solamente sobre sus adversarios estratégicos, sino, extrañamente, sobre las dictaduras aliadas más tradicionales, entre las que aventajaban y se beneficiaban la dictadura stronista. Con tal alianza, casi automática, a los EUA, el stronismo, mantuvo en tiempos de su afianzamiento, el “carnet” de democrático ante el concierto de los demás aliados (otras feroces dictaduras, pero también, añosas democracias occidentales que en plena Guerra Fría, miraron siempre para otro lado, encubriendo al “gorila amigo de mi amigo”). En tiempos de guerra, los derechos humanos, fueron una molestia, y James Carter una molestia para sus propios aliados violadores sistémicos. Perdido temporalmente el apoyo, las dictaduras sudamericanas, debieron apoyarse unas a otras, y buscar otras dictaduras similares por otros hoyos del mundo, como la Sudáfrica racista o la nacionalista Taiwán, a través de la WACL.
En una sencilla pero precisa carta personal, no institucional, un alto funcionario de la misión paraguaya en Estados Unidos, fechada en Washington, CD, el 13 de noviembre de 1977, adelantó a Alberto Nogués, importantes detalles del nuevo “temperamento” de la administración estadounidense hacia la dictadura, y hasta el perfil del posible nuevo embajador, encargado de dar las nuevas directivas, desde el 30 de noviembre de 1977 hasta el 27 de enero de 1980: Robert White (Luego, fue reasignado a El Salvador desde el 11 de marzo de 1980, se enfrentó directamente a los escuadrones de la muerte salvadoreños encabezados por el militar Roberto D’Aubuisson, hasta que fue “echado del servicio exterior norteamericano para siempre”, por Ronald Reagan el 1 de febrero de 1981, a sólo doce días de asumir la presidencia de EUA).
Relata en forma textual, el especial agente de Nogués: “...La semana pasada regresé de Nicaragua y Costa Rica, juntamente con los demás integrantes de la Comisión ad hoc de la OEA … que viajara a dichos países en cumplimiento de un mandato recibido del Consejo Permanente … cabe hacer notar que el Embajador y yo hemos tenido que lidiar bastante con los otros miembros de la Comisión -particularmente el americano-, … hemos tratado de suavizar al máximo los términos del Informe (para defender a la dictadura somocista. N. del R.), en tanto que los otros miembros pretendían consignar con suma dureza la constatación de los hechos...”.
El agente, informante continúa detallando: “...El lunes 7 de los corrientes (noviembre de 1977), prestó juramento el señor Robert White, nuevo Embajador de los Estados Unidos de América en el Paraguay … Robert White es también la persona que integró la Comisión ad hoc … En tal sentido, me atrevo a opinar que probablemente nuestro gobierno podría tener con él mayores dificultades, particularmente con relación al asunto de los derechos humanos (éstas dos palabras subrayadas por el agente. N. del R.). Lo ubico a él, ideológica y políticamente, en el ala liberal y del centro a la izquierda. Es una persona bastante dura en su posición; lo considero difícil de ser ganado, aunque creo que puede lograrse suavizar su postura...”.
Finaliza el informante diplomático, que: “...Aquí continúa la presión sobre nuestro país en relación al asunto de los derechos humanos … el señor Larry Birns, del Council on Hemispheric Affaires -una institución de promoción de los derechos humanos, con sede en Nueva York- nos manifestó … que se avecina nuevamente una campaña publicitaria desfavorable contra el Paraguay, si no mejoran -según expresó- las condiciones … particularmente la situación de los detenidos políticos que aún existen en el Paraguay”.
Presión suave o presión dura. El gobierno norteamericano cambió varias veces su “temperamento” hacia “su dictadura aliada” de acuerdo a cada administración o necesidad política durante los 35 años de duración. Nunca la dictadura adicta le fue indiferente. Siempre estuvo al tanto de todo. Siempre manejó a “su dictadura” a discreción. E igualmente, así lo hizo y sigue haciendo con “su transición”. Al punto que hoy, como ayer, ni una hoja cae en cualquier punto de este país, sin conocimiento o aval del país del norte.

Federico Tatter.
26 de febrero de 2017.
Asunción, Paraguay.

Material corregido por Eugenia de Amoriza.