lunes, 30 de marzo de 2015

LA MOROCHA SILVIA

El 12 de diciembre de 1959, fue el primer intento del ingreso del Movimiento 14 de mayo hacia las serranías del Ybyturuzú desde Argentina. El segundo intento, fue a través de la columna Libertad al mando de Juan José Rotela, a partir del 29 de abril de 1960.
Por otro lado el Fulna, el 24 de mayo de 1960 intentó la toma de Coronel Bogado. Luego, a partir del 12 de junio de 1960, ingresó también, cruzando el Río Paraná y hacia las mismas serranías, la columna Ytororó, al mando del teniente de aviación Adolfo Rubén Avalos Carisimo. Nunca más se supo de ellos.
Los dos más grandes intentos armados contra el régimen stronista, terminaron en una verdadera masacre, pues sólo existieron escaramuzas. Casi todos eran hombres jóvenes, pues había tres mujeres, Antonia Perruchino, Julia Solalinde y Juana Peralta. Casi la totalidad, hechos prisioneros en escasas semanas. De más de 150 personas de ambas columnas, sólo seis sobrevivieron y por poco tiempo a esos hechos. Los demás, fueron todos ejecutados en cautiverio luego de horrendas torturas. Sus cuerpos abandonados a la carroña, o mal enterrados clandestinamente. Este es el contexto.
Veamos el documento. El Ministerio del Interior, contaba con una Dirección de Comunicaciones, y ésta a su vez, con una Sección de Claves y Cifrados. El día 7 de junio de 1960, con la categoría “Oficial-Clave”, y probablemente presentado a las 01:30 am, es enviado desde El Consulado paraguayo de El Dorado, Misiones, Argentina (Consulpar El Dorado), un despacho radiotelegráfico, al Ministerio del Interior (MInterior).
El mismo decía: “Ruégole detener a Silvia Godoy que viaja de Presidente Franco hasta Coronel Oviedo pretexto traer suma de dinero STOP Silvia es morocha, media gorda, y actúa como espía rebelde STOP prosigue en ésta intensos preparativos para enviar nuevos contingentes de refuerzos a Paraguay STOP”.
Inmediatamente, por orden del Ministro del Interior, Edgar Linneo Ynsfrán Doldán, se cursaron mensajes cifrados a las delegaciones de gobierno de Alto Paraná y Caaguazú, así como a la jefatura de Policía de la Capital. No hay registros acerca de la morocha Silvia Godoy.✔

Federico Tatter.
27 de marzo de 2015. Asunción, Paraguay.

AQUINO, EL ADULON OBISPO STRONISTA

El Papa Jesuita Francisco, realizará una visita al Paraguay en el 2015. Para ello, es importante recordar que 40 años atrás, existió una fuerte puja dentro de la cúpula eclesial católica. El apoyo al stronismo y las mieles del poder, versus el antistronismo, y el posible ostracismo con expulsión del país incluida. Varios jesuitas llevaban años expulsados del Paraguay. Caravias, Oliva, Sanmartí, Munárriz, etcétera. Una gran pérdida cultural para el país. Todo orquestado, irónicamente, desde el Ministerio de Educación y Culto.
El control político y religioso fue manejado por Raúl Peña, ministro de Educación y Manfredo Ramírez Russo desde la política de Culto.
Repasemos memoria. El Manfredo Ramírez Russo, como director de Culto instruía al embajador paraguayo en el Vaticano, Juan Livieres Argaña, a través de informes secretos y confidenciales. Esto lo hacía, por la falta de un Cardenal paraguayo que opere sobre las decisiones de Roma. Así como el estado stronista, atacaba a Rolón y Maricevich, apoyaba y daba recursos a sus obispos stronistas, el Monseñor Aquino, era, uno de ellos.
En el informe confidencial 162/77, del 15 de noviembre de 1977, que seguramente obra en los archivos del actual MEC, y que debería estar abierto a todo público, Manfredo el inquisidor, daba cuenta de sus acciones con los obispos obsecuentes del régimen.
Y relata que la Iglesia está preparando con mucha propaganda los festejos relativos a la Virgen de Caacupé, y que por esa razón, como lo hacía en forma periódica, cada quince días, realizó una visita de trabajo, a su hombre en Caacupé, el Monseñor Demetrio Aquino. Especialmente para “coordinar algunos detalles”. Especialmente, “conocer la lista de los oradores designados”, y continuar con la política del estado stronista de acercamiento a una parte de la jerarquía eclesial, que era de interés gubernamental.
Mandredo, informa al embajador en el Vaticano, que Monseñor Demetrio Aquino, tiene excelentes relaciones con el Delegado de Gobierno (hombre del Ministerio del Interior) en el departamento de Cordillera, el doctor César Palacios, del que sabe que tiene una expresa noción de la política en juego, y entre quienes tienen un contacto permanente y muy cercano. Una correcta coordinación.
Para finalizar el parte, y como prueba de lealtad, destaca que el propio Monseñor Aquino, Obispo de Caacupé, ha demostrado su buena voluntad, hace tan sólo tres semanas atrás al participar activamente en el acto de homenaje al propio Ministro de Educación y Culto, profesor Raúl Peña, ofrecido por el magisterio oficialista de la Cordillera. El Ministro Peña, le hizo saber, que la presencia y las dulces palabras de Aquino hacia Peña y al gobierno, le llenaban de gozo y satisfacción. La lealtad, sin adulonería era casi imposible en el stronismo. Es más, lo segundo, era prueba de lo primero. Entre hurras y vivas.✔

Federico Tatter.
26 de marzo de 2015. Asunción, Paraguay

VIGILADOS INDIGENAS EN VISITA SOSPECHOSA A ROMA

El Papa Jesuita Francisco, realizará una visita al Paraguay en el 2015. Para ello, es importante recordar que 40 años atrás, los jesuitas, y por segunda vez en la historia, fueron expulsados del Paraguay. La segunda, por el régimen stronista. Oliva, Caravias, Munárriz, Sanmarti, entre otros fueron echados por una maquinaria represiva que los tildó de peligrosos subversivos ideológicos al servicio del comunismo internacional.
Si bien la orden intentó el retorno de sus religiosos, desde el Vaticano, soplaban en contra. ¿Por qué?
La represión sistemática, fue planificada desde el Ministerio de Educación y Culto, por Raúl Peña y Manfredo Ramírez Russo. Éste último, fue un miembro clave del Grupo de Acción Anticomunista, GAA, capítulo paraguayo de la mayor reunificación nazi, fascista, nacionalista, anticomunista, republicana mundial, la WACL, con sede en Taiwán.
Repasemos la memoria. El inquisidor Manfredo Ramírez Russo instruía constantemente al embajador paraguayo en el Vaticano, Juan Livieres Argaña (A falta de un Cardenal, el hombre del stronismo en Roma), para acabar con los obispos contestatarios, como Ismael Rolón y Aníbal Maricevich, que les producía “urticaria”.
Pero el ajetreo de Manfredo no se circunscribía a los jesuitas solamente. Su labor inquisitorial fue enorme. Seguramente ciclópea. Se habrá sentido en verdad un “cruzado medioeval”, cada vez que se mirara al espejo.
Esta vez eran, los indígenas y la Misión de Amistad. De acuerdo al informe confidencial 118/77, del 12 de setiembre de 1977, que con seguridad seguirían juntando polvo en los anaqueles del Ministerio de Educación (y si no han sido convenientemente destruidos), Manfredo dio instrucciones a Livieres Argaña, para no pierda el rastro de un indígena llamado Alberto Santacruz. Quien era líder de la Asociación de Parcialidades Indígenas (quien había sido criado por sacerdotes oblatos y hablaba varios idiomas muy bien). Este haría un viaje a Ginebra y Roma con el deseo especial de entrevistarse con el Papa Pablo VI. ¿Qué querría un indígena con el Papa?
Manfredo, precavido, pidió y recibió oportunos informes militares y policiales, del expediente de vida del tal Santacruz. A través del Coronel Alberto Samaniego, que tenía a su cargo el Instituto Nacional del Indígena, INDI. El tema indígena, bajo órbita militar.
En el oficio, alerta a Livieres Argaña, que hace pocos meses estuvo en el Paraguay, el profesor Ahrens, conocido por sus temerarias aseveraciones acerca de un “genocidio indígena en el Paraguay”. Como ya el tal Ahrens tuvo un encuentro con el tal Santacruz. No deberían volver a encontrarse en Europa. Sería una mala señal.
En la misma nota, Manfredo aclara a Livieres Argaña, que su ministerio ha recibido y enviado informes confidenciales sobre varios movimientos sospechosos y susceptibles de cercana vigilancia. Como gente vinculada a los Discípulos de Cristo con pretensiones de viajar al exterior. Por ejemplo, Marcelino Zarza, de la Misión de Amistad, está invitado por el Departamento de Estado para visitar EUA. El señor Jorge Valanovsky y la doctora Julia Esther de Fretes Ventre, fueron invitados a Europa por “una cantidad de organizaciones de asistencia social”, como por ejemplo “Pan para el Mundo”. Y como suplente fue nominado un tal Dionisio Borda, que por lo visto, siguió vinculado a la Misión de Amistad, a pesar de la situación surgida con él el pasado año 1976, con el caso OPM.
Para todos ellos, de acuerdo a precisas órdenes del Jefe de Investigaciones, Pastor Coronel, no les serán otorgados pasaportes oficiales, con el argumento, que los mismos son potestad exclusiva para funcionarios de gobierno y personas en misiones oficiales. Y este no era el caso.
Concluye el informe, que la embajada de los EUA había insistido en los pasaportes oficiales para estas personas, al mismísimo Manfredo Ramirez Russo y al el doctor Miguel Angel Bestard (declarado nacionalsocialista), subsecretario de Relaciones Exteriores de la época, para lograr el objetivo.
Mientras tanto, de acuerdo al informe confidencial 162/77, la coordinación de control y seguridad, policial, militar y de inteligencia, sobre los legajos personales de los religiosos extranjeros continuaba cada día vez mejor. Al punto que incluso, desde la dictadura argentina, le solicitaron a Manfredo, informes personales sobre un tal religioso de nombre Juan Oscar Usher, seguramente, por algún tipo de contacto sospechoso, que el mismo pudo haber establecido en Buenos Aires.
Ironías. Juan Oscar Usher, ya era el rector de la Universidad Católica de Asunción, UCA. Jamás importó. Manfredo el inquisidor, ya estaba preparando un informe para la represión argentina. Nada sin controlar. Manfredo el “Torquemada del Paraguay”, en su salsa.✔

Federico Tatter.
25 de marzo de 2015. Asunción, Paraguay

miércoles, 25 de marzo de 2015

SON UNA URTICARIA

Recordemos. El metódico inquisidor Manfredo Ramírez Russo, instruyó sistemáticamente al embajador paraguayo en el Vaticano, Juan Livieres Argaña, para menoscabar y finalmente serruchar la autoridad de los obispos contestatarios como Ismael Rolón y Aníbal Maricevich.
El stronismo promovió el cambio de obispos y buscó el nombramiento de adictos stronistas como obispos en el propio Vaticano, con el objetivo de tomar el mando completo de la Iglesia Católica en el Paraguay.
En la nota confidencial 112/77 del 6 de setiembre de 1977, avisó que el provincial de los jesuitas Padre Antonio González Dorado, viajaría a Roma por cinco o seis semanas. Momento para que Livieres Argaña lo abordara para remarcar, que no aceptarían más el retorno al Paraguay de los jesuitas contestatarios expulsados, desde la época crítica de Farré, hasta la época de Sanmartí y Munárriz. Producen urticaria al stronismo político y religioso.
Casi todos ellos, para el régimen, fueron sindicados como los principales promotores del “teatro protestatario”, y las “Ligas de academias literarias”, entre otros actos subversivos, como las Ligas Agrarias Cristianas y la OPM.
El oficio detalla. Si estos “súbditos” siguen con su forma de pensar subversiva, es mejor que se queden en sus países y no vengan al Paraguay. No queremos que se rearme el brazo ideológico del sector radicalizado de los jesuitas, que felizmente hoy está fuera del país, sentencia Manfredo.
Continúa dando órdenes a Livieres Argaña señalando que en 1977, si bien hay un clima de mejoría en las relaciones Iglesia-Estado, expresado en el informe confidencial anterior 111/77, y sólo porque no hay agresiones directas visibles, es preciso que el embajador le indique directamente al Provincial Jesuita, de que aún “subsisten motivos urticantes”. ¿Cuáles eran?
La urticaria stronista estaba producida por varias razones: uno, el semanario Sendero; dos, la posición de Ismael Rolón; tres, los demás obispos radicalizados, en especial Monseñor Maricevich; cuatro, las fricciones con algunos colegios católicos que por vía de la catequesis insisten en el contenido ideologizado de sus enseñanzas (y sin control ideológico del estado y el partido); y por último, como apretada síntesis, los religiosos extranjeros, que por su libre expresión y sus antecedentes, pueden seguir creando problemas de rebeldías en el Paraguay.
Por lo menos para la última urticaria, la presencia extranjera en la Iglesia, especialmente jesuita, Manfredo Ramírez Russo y Raúl Peña, diseñaron una solución. La coordinación represiva interna.
El Ministerio de Educación (Raúl Peña), estableció una gran coordinación con el Ministerio del Interior (Sabino A. Montanaro), con el Departamento de Investigaciones de la Policía (Pastor Coronel), y con el II Departamento de Inteligencia de la Jefatura del Estado Mayor (Benito Guanes Serrano, Alejandro Fretes Dávalos), de tal forma que todos los religiosos que ingresen al Paraguay, deban transitar un sólo canal para obtener su radicación, sin excepciones. Así, se unificarán los informes detallados de cada uno de los extranjeros que desean ingresar previamente. Se construirán fichas individuales. Y se abrirán carpetas de antecedentes de todos y cada uno de ellos. Nadie se escapará a ser seguido y observado. Sin una observación previa de su hoja de vida, no les será permitido el ingreso. Es alta la coordinación entre estas oficinas, remarca el inquisidor Manfredo Ramírez Russo.
Sin dudas, varias instituciones del estado, incluido el actual MEC, han de conservar esos "legajos represivos urticantes".✔

Federico Tatter.
24 de marzo de 2015. Asunción, Paraguay

jueves, 19 de marzo de 2015

LA ACTUALIDAD DE EULOGIO CONSTANTINO

Ocurrió hace más de 36 años, sin embargo, su caso tiene enormes similitudes con la actualidad. Una víctima y su entorno, se tornaron, ante el estado dictatorial, culpables de su propia condición. Saque sus conclusiones.
El 20 de enero de 1979, llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, CIDH, la denuncia admitida como Caso 3658, frente al estado paraguayo.
Informó que el señor Eulogio Constantino Coronel Zorrilla, de 47 años, padre de 11 hijos, estuvo detenido por razones políticas desde el 4 de abril de 1976, hasta el 20 de junio de 1978 fecha en que salió en libertad condicional, aunque continuó procesado, por la Ley 209/70.
El 2 de enero de 1979, fue víctima de un atentado contra su persona en horas de la madrugada en la compañía San Luis, jurisdicción de la ciudad de Encarnación, donde residía con su familia desde hacía apenas dos meses. Sobrevivió a pesar de haber recibido varios impactos de arma de fuego. Falló el homicida. Se trasladó por sus propios medios a Misiones, y herido, llegó hasta la ciudad de Asunción donde fue socorrido por el Comité de Iglesias e internado en el Hospital Universitario. Salvó su vida.
Antes de que saliera de la internación de la Sala 15, se presentó el Juez Elpidio Orlando Luraggi, quien había recibido previamente una comunicación telefónica policial.
El Juez, instruyó inmediato sumario en averiguación del hecho, con tres oficios muy peculiares. Pidió informe sobre el internado, y por qué el Hospital lo recibió sin informar a la Policía. Segundo, pidió el nombre del profesional que atendió al herido sin informar a la Policía. Y tercero, pidió el nombre de los que internaron a la víctima, tampoco, sin informar a la Policía. Finalmente, el juez, ordenó que la víctima estuviere bajo custodia policial, pero a cargo de Investigaciones, de Pastor Coronel. Nunca investigaron el atentado sufrido por Eulogio Constantino. Sólo investigaron a Eulogio Constantino y a quienes les ayudaron a sobrevivir al atentado, y casi seguramente, por qué seguía vivo.
La denuncia ante la CIDH, se centró en la siguiente preocupación. Pocos meses atrás, luego de su salida en libertad provisional y antes del atentado con arma de fuego, Eulogio Constantino, salió ileso de un intento de atropellamiento, en fecha coincidente, con el asesinato de otro campesino de la Colonia Yhú, Doroteo Grandel, en agosto de 1978.
Concluyó la denuncia admitida en la CIDH bajo el Caso 3658, que ello, en pleno 1979, podría significar el comienzo, nuevamente, de una antigua táctica del gobierno dictatorial del Paraguay, consistente en reemplazar el costoso y visible apresamiento masivo de campesinos, por el asesinato directo de sus líderes o referentes más destacados.
La respuesta a esta denuncia por parte de la dictadura, estuvo a cargo del Sub Secretario de Relaciones Exteriores, Francisco Barreiro Maffiodo, que sólo se esforzó en fotocopiar editoriales del diario Patria, órgano oficial de la Asociación Nacional Republicana, como suficiente respuesta jurídica. Editoriales que él habría escrito, bajo el alias de “Poncho Pytá”.
Esta denuncia, ante la OEA, tiene más de 36 años de antigüedad. Es del pasado dictatorial. Dicen. Evalúe cuánto hemos avanzado en todos estos años, en la “desprotección” de los derechos humanos en el Paraguay.

Federico Tatter.
17 de marzo de 2015. Asunción, Paraguay.